En el Sistema Estatal DIF creemos que la ternura más valiosa es la que nace del amor por los demás. Por ello, tras semanas de insistencia respetuosa y constante, hoy celebramos una noticia que nos llena el corazón: don José Luis Balcázar Olmedo, cuya historia se volvió viral en redes sociales, aceptó nuestra ayuda y comenzará una nueva etapa de vida con seguridad, dignidad y compañía.
Desde principios de junio, tras reportes ciudadanos y la difusión en medios de comunicación, el SEDIF —por instrucción de la presidenta del Patronato, Ceci Arellano, y el seguimiento puntual del director general, Juan Carlos Valdez Zayas— brindó atención constante a don José Luis, quien se encontraba en situación de calle en las inmediaciones del Hospital General del Sur.
En al menos dos ocasiones anteriores, los equipos multidisciplinarios del organismo se acercaron a él con respeto y le ofrecieron acompañamiento médico y alojamiento, sin embargo, decidió no recibir atención institucional, ejerciendo plenamente su derecho a la autonomía.
Aun así, no nos rendimos. Se le entregó una silla de ruedas para mejorar su movilidad, un impermeable para protegerlo de la lluvia y continuamos buscándolo, incluso en Xonacatepec, donde refirió tener familiares. Lamentablemente, en ese momento no hubo éxito.
Hoy, gracias al profesionalismo del equipo del SEDIF, la voluntad de don José Luis y el respaldo decidido del Gobierno del Estado de Puebla, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta, el señor Balcázar recibe atención médica en el Hospital General del Sur y, una vez dado de alta, será trasladado a un espacio digno donde contará con techo, alimentación, cuidado y compañía, gracias a la estrecha colaboración con la Fundación de Beneficencia Privada Cáritas de Puebla.
Porque en el SEDIF no damos por perdida ninguna historia, porque creemos que la #SeguridadSocial comienza por proteger a quienes más lo necesitan, y porque estamos convencidos de que los derechos humanos se ejercen todos los días con amor, paciencia y respeto, celebramos este pequeño gran milagro.
Seguiremos caminando con el corazón abierto, sabiendo que insistir también es una forma de cuidar.





