Santo Tomás de Aquino: Historia, saber y herencia cultural en Puebla

Cada 28 de enero, la tradición académica y eclesiástica conmemora a Santo Tomás de Aquino (1225–1274); fue un presbítero, fraile dominico, teólogo, filósofo y jurista católico perteneciente a la Orden de Predicadores, proclamado patrono de los estudiantes, de las universidades y de las escuelas de estudios superiores. Su figura encarna uno de los momentos culminantes de la síntesis entre fe y razón, eje fundamental del pensamiento universitario occidental. Doctor de la Iglesia y autor de la Summa Theologiae, Santo Tomás consolidó un método intelectual riguroso que integró la filosofía aristotélica con la teología cristiana, estableciendo las bases de la escolástica, modelo pedagógico dominante en Europa y posteriormente en el ámbito hispánico.

Santo Tomás es considerado como máximo exponente del pensamiento de Aristóteles durante el Medioevo. El ente (ens) es el punto de partida de su pensamiento. De acuerdo con Umberto Eco expresa que «Tomás no aristoteliza el cristianismo, sino que cristianiza a Aristóteles».

En materia de metafísica, su obra representa una de las fuentes más citadas del siglo XIII, además de ser punto de referencia de las escuelas del pensamiento tomista y neotomista.

Doctor Angélico

La Iglesia católica le ha otorgado el título de Doctor Angélico, Doctor Común y Doctor de la Humanidad y considera su obra fundamental para los estudios de filosofía y teología. Fue el principal defensor clásico de la teología natural. Sus aportaciones sobre las obras de Aristóteles lo lanzaron a la popularidad, la recepción de su obra favoreció la compatibilidad entre el pensamiento aristotélico y la fe católica. La incorporación de esta filosofía aristotélica a la teología cristiana por parte de Tomás de Aquino proporcionó una base fundamental para la escolástica medieval. Una de sus obras más notables, titulada Summa Theologica, en la cual expresa sus pensamientos sobre muchos aspectos de la teología; trata de 495 cuestiones divididas en artículos y la Summa contra gentiles, compendio de apología filosófica de la fe católica, que consta de 410 capítulos agrupados en cuatro libros, redactado a petición de san Raimundo de Peñafort.

Cabe resaltar que recibió las influencias del platonismo de Agustín de Hipona, y del aristotelismo de Averroes y de Maimónides, a quienes tomaba como autoridades. 

¿Por qué es el patrono de los estudiantes, universidades y centros de estudio?

«uno de los más grandes filósofos del mundo occidental».

-Anthony Kenny

A Tomás se le debe el rescate y reinterpretación de la metafísica y una obra de teología monumental, así como una teoría del Derecho que sería muy consultada posteriormente. Fue canonizado en el año de 1323, dos siglos más tarde fue declarado doctor de la Iglesia en 1567 y santo patrón de las universidades y centros de estudio católicos en 1880. Su festividad se celebra el 28 de enero. 

El tomismo en la Nueva España

En la Nueva España, y de manera significativa en la ciudad de Puebla de los Ángeles, el tomismo tuvo una recepción profunda desde el siglo XVI. Las órdenes mendicantes, particularmente dominicos y jesuitas al igual que el clero secular, incorporaron el pensamiento de Santo Tomás en los colegios, seminarios y estudios generales, donde se formaron clérigos, juristas y funcionarios civiles. Este marco doctrinal estructuró la enseñanza de la lógica, la metafísica, la ética y la teología, disciplinas esenciales para la vida intelectual novohispana.

Influencia del tomismo en la educación en la Puebla de los Ángeles

Un papel decisivo en la consolidación de esta tradición lo desempeñaron los obispos ilustrados de Puebla, en especial Juan de Palafox y Mendoza (1600–1659), fundador y benefactor de la Biblioteca Palafoxiana en 1646, concebida como una biblioteca pública al servicio del saber universal. En sus fondos, la obra de Santo Tomás de Aquino ocupó un lugar central, reflejando la importancia del tomismo como pilar de la formación intelectual y teológica. A ello se sumó el impulso de los colegios tridentinos (Colegios de San Pedro, San Juan y San Pablo, más tarde el Colegio de San Pantaleón); destinados a la formación del clero conforme a los lineamientos del Concilio de Trento, donde el pensamiento tomista fue normativo.

La ilustración y la vida intelectual en el siglo XVIII en Puebla

Durante el siglo XVIII, el obispo Francisco Fabián y Fuero (1719–1801) continuó y fortaleció esta herencia, promoviendo la organización del saber, la catalogación de libros y la defensa del estudio sistemático como fundamento de la vida religiosa y cultural. Bajo su episcopado, Puebla reafirmó su carácter de ciudad del saber, donde la tradición tomista se integró de manera orgánica a la vida intelectual, educativa y simbólica.

Conclusión

La devoción a Santo Tomás de Aquino en Puebla fue así intelectual, institucional y cultural. Su presencia en bibliotecas como en la Biblioteca Palafoxiana, programas educativos y representaciones artísticas vinculadas al conocimiento reafirmó la convicción de que el estudio constituía una vía legítima de orden, verdad y perfeccionamiento humano, principio esencial del humanismo cristiano novohispano que aún hoy define la identidad histórica de la ciudad.

Referencias bibliográficas 

  • Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, Biblioteca de Autores Cristianos.
  • Étienne Gilson, El tomismo, EUNSA.
  • Enrique González González y Victor Gutierrez Rodriguez, Juan de Palafox y Mendoza Constituciones para la Real Universidad de México (1645), BUAP, UNAM.
  • Dante Alberto Alcántara Bojorge, Relatos fundacionales de la memoria histórica de la Compañía de Jesús en Nueva España, BUAP, UNAM.
  • Jacques Le Goff, Los intelectuales en la Edad Media, Gedisa.
  • Manuel Toussaint, Arte colonial en México, UNAM.
  • Elisa Vargaslugo, La imagen y el culto en la Nueva España, UNAM.