Cuando se habla de la imagen de Cristo en el arte, sin duda no se puede dejar de abordar la iconografía del «pantocrátor» palabra de origen griego que traducido al castellano común se interpreta como «todopoderoso», otra posible interpretación de carácter literal en la palabra es «soberano de todo», o «sustentador del mundo». En el Nuevo Testamento, el término Pantocrátor aparece una vez en la Segunda carta a los corintios de san Pablo y nueve veces en el Apocalipsis.
El Pantocrátor es una representación iconográfica de Dios Todopoderoso típica del arte bizantino y románico que se popularizó en la segunda mitad del primer milenio cristiano. Cristo aparece solemne entronizado en posición de majestad, con la mano derecha levantada para impartir la bendición y/o palabra, portando en la mano izquierda los Evangelios o las Sagradas Escrituras.
A partir de la concepción de la sacralidad del espacio cristiano dos son los lugares elegidos para exhibir el pantocrátor en los templos: en el exterior, en los tímpanos de las portadas, esculpido en piedra, un ejemplo sería el pantocrátor presente en el exterior de una capilla posa en el ex convento franciscano de San Andrés en Calpan Puebla (Imagen del articulo); o en el interior, pintado en las bóvedas de horno de los ábsides. En todo caso, se suele enmarcar en un cerco oval conocido como mandorla (del italiano mandorla, «almendra» se trata de un resplandor de luz que rodea el cuerpo de Cristo) y ocupan el espacio adyacente las cuatro figuras del tetramorfos, o las cuatro formas vivientes, (león, águila, toro y hombre alados) es decir, alegorías de los cuatro evangelistas; dicha iconografía parte de la descripción de los profetas en el antiguo testamento en la cual describen que las cuatro formas vivientes Tetramorfos son parte del asiento del trono de Dios.
La representación de Cristo a lo largo de la historia ha cambiado de acuerdo a los contextos socioculturales; ejemplo de ello, en los primeros siglos del cristianismo se empleaban símbolos o letras del alfabeto griego o latín para encriptar un mensaje, también se empleaban animales como el pez o el pavorreal para representar a Jesús de Nazaret, e incluso se adoptaron imágenes de dioses paganos para ocultar la imagen de Jesucristo y solo sería reconocido y develado por la comunidad cristiana.
Hace 1700 años, el 20 de mayo del año 325 de nuestra era se llevó cabo el Concilio de Nicea en la actual Turquía, en donde se congregaron, padres, doctores, anacoretas y doctos del estudio de Dios para definir la naturaleza de Cristo como hijo de Dios y como uno de las tres personas de la Santísima trinidad, dogma que no reconocía la secta denominada Arrianismo y otras más, al final se reconoció la naturaleza de Cristo como hijo de Dios y se instituyó el Credo.
Por último, en el arte otras expresiones plásticas relacionadas con el pantocrátor son la Maiestas Domini, el cual es muy semejante al Pantocrátor y la déesis, palabra griega que significa «plegaria» o «súplica», es una representación iconográfica tradicional de Cristo en Majestad entronizado, llevando un libro y flanqueado por la Virgen María y San Juan Bautista, acompañado a veces por ángeles y santos. Sin duda la iconografía de Cristo es rica en significado y simbolismo, y el Pantocrátor es uno de los modelos más antiguos del orbe cristiano.





