Así es se trata de Santa Elena madre del emperador Constantino y a quien se le atribuye haber encontrado la que, según la tradición, sería la Cruz donde murió Jesucristo, además de otras reliquias de la pasión de Jesús de Nazareth, considerada la primera arqueóloga de acuerdo a la tradición cristina y cuya fiesta a ella es el 18 de julio y el 3 de mayo el día de la santa Cruz
¿Pero quién fue Santa Elena?
Su nombre era Flavia Julia Elena Augusta nació alrededor del año 250 en Bitinia (al norte de Turquía, junto al Mar Negro), en el seno de una familia humilde. De acuerdo a la tradición, Elena era muy bella y fue este atributo lo que atrajo al famoso general romano Constancio Cloro cuando la vio mientras recorría la zona. Constancio Cloro se enamoró de ella y se casaron alrededor del año 270 de y tuvieron un hijo al que llamaron Constantino.
Pero no todo fue un lecho de rosas, ambos llevaban años de matrimonio cuando el emperador Maximiliano le ofreció a Constancio Cloro la oportunidad de ser nombrado su más cercano colaborador, pero con la condición de que repudiara a Elena y se casara con su hija Flavia Maximiana Teodora ¿y que creen? A sí es, motivado por su ambición, él repudió a su esposa. Elena sufrió por este abandono durante 14 años, tiempo en el que se convirtió al cristianismo.
Elena y su influencia con el fin de la persecución a los cristianos
Posterior de la muerte de Constancio Cloro, su hijo Constantino fue proclamado emperador de Roma por el ejército. Aunque era pagano como su padre, el joven había sido instruido por su amada madre en los fundamentos del cristianismo. Sin embargo, se convirtió cuando, antes de la batalla en la zona entre Saxa Rubra y el Puente Milvio, vio una Cruz en sus sueños con una leyenda que decía: «Con este signo vencerás». Al día siguiente, el emperador llevó una Cruz al combate y exclamó: «Confío en Cristo, en quien cree mi madre Elena».
Tras la victoria, Constantino decretó la libre profesión del cristianismo. Así terminaron tres siglos de sangrientas persecuciones contra los cristianos.
Augusta o Emperatriz
Constantino amaba muchísimo a su madre y alrededor del año 325 le otorgó el título de Augusta o Emperatriz. Además, mandó a hacer monedas con la figura de ella y le dio plenos poderes para que utilizara el dinero del gobierno en las obras buenas que quisiera.
Sin embargo, independiente a su estatus como Augusta Emperatriz era muy sobria y humilde, de acuerdo a San Ambrosio narró que, a pesar de ostentar tan alta dignidad, Santa Elena se vestía con sencillez y se mezclaba entre los pobres para ayudarlos. También era conocida por su intensa vida de piedad.
El viaje que definió el rumbo de la historia:
«¡Qué maravilla es poseer la cruz!», escribía en el siglo VIII San Andrés de Creta. Y de nuevo: «Si no existiera la cruz, tampoco existiría Cristo crucificado»
La cruz es el símbolo cristiano por excelencia. Portadora de redención para cada criatura, es el instrumento por medio del cual se cumplió la Pasión de Cristo y, por tanto, es el signo del amor gratuito y misericordioso de Dios.
Con el apoyo de su hijo Constantino, Santa Elena viajó a Tierra Santa para buscar las reliquias relacionadas directamente con Jesucristo.
San Crisóstomo y San Ambrosio señalaron que, después de realizar muchas excavaciones en Jerusalén, se refirió que en los santos lugares se había construido templos paganos por lo que se dio la instrucción de excavar en el templo dedicado a Venus en el monte Calvario y se encontraron un día 3 de mayo tres cruces. Como no se podía distinguir cuál era la de Jesús, trajeron hasta el Monte Calvario a una mujer agonizante y, al tocarla con dos de las cruces, ella empeoró. Pero al tocarla con la tercera, la enferma se recuperó instantáneamente. Entonces Santa Elena, el Obispo de Jerusalén Macario y miles de fieles llevaron la vera cruz en procesión por las calles de la ciudad.
La emperatriz halló otras reliquias de Jesús: los clavos que perforaron sus las manos y pies, el «Titulus Crucis» (la inscripción de la cruz), una parte de la túnica que utilizó antes de ser crucificado, un fragmento de la cuna donde reposó Jesús en su infancia y la Escalera Santa que Cristo subió el Viernes Santo para ser juzgado. También recuperó las reliquias de los Reyes Magos y descubrió el sepulcro donde fue enterrado Jesucristo.
En Tierra Santa mandó construir tres templos: uno en el Calvario, otro en el Huerto de los Olivos y el tercero en Belén.
El milagro del clavo de Cristo en el casco de Constantino
Dice la tradición que para proteger a su hijo Constantino en las batallas, Santa Elena colocó uno de los clavos de Jesús en su casco y otro en su caballo. Otro dato respecto a los clavos, es que al retorno de Elena por vía marítima amenazaba una tormenta, ella tomó uno de los santos clavos y lo sumergió al mar para calmar la tormenta y cesó.
Aunque la Iglesia enseña claramente qué es y qué representa la cruz, la historia, en cambio, no es capaz de esclarecer del todo los hechos concretos de este madero santo, cuyo descubrimiento en Jerusalén se atribuye a Santa Elena: del trozo de cruz custodiado en ese lugar, en la basílica del Santo Sepulcro (construida por deseo de Constantino), se perdió el rastro después de la derrota de la batalla de los Cuernos de Hattin (1187); los hechos relacionados con los otros fragmentos, verdaderos o presuntos, son casi imposibles de reconstruir.
Su sarcófago símbolo de su existencia está en los Museos Vaticanos
Santa Elena falleció entre los años 330 y 335. Fue enterrada a las afueras de Roma y su sarcófago fue trasladado en 1777 al Vaticano, donde fue restaurado. El sarcófago tiene grabadas escenas de batallas de los romanos contra los bárbaros y un par de leones. Puede visitarse en el Museo Pío Clementino, dentro de los Museos Vaticanos.
Por último es importante señalar que la tradición hagiográfica de la inventio Crucis por parte de Elena nació en la segunda mitad del siglo IV, decenios después de su muerte, con el fin de contribuir a celebrar la cristianización del Imperio a través de una reliquia que era un símbolo de gran fuerza para Constantino, Jerusalén y toda la cristiandad y en Puebla existe el templo dedicado a la Santa Cruz en donde se resguarda un fragmento de la verdadera cruz y en templo de santo domingo se venera un clavo que tocó un verdadero clavo de la pasión de Cristo.
Por todo lo anterior Santa Elena es considerada la primera arqueóloga y patrona de los arqueólogos, el día del descubrimiento de la santa cruz ocurrió un 3 de mayo y por ende es día de fiesta en particular en las construcciones en donde es tradición colocar una cruz con mucho decoro; entre la tradición, leyenda, historia y folclor el día de la santa cruz es símbolo de unidad.





