El águila como símbolo heráldico es un símbolo de poder, patriotismo, religiosidad y respeto; el cual está envuelto de diferentes significados, lecturas e interpretaciones de acuerdo al contexto histórico y cultural desde el cual se plantea estudiar. A continuación, me permitiré describir algunas lecturas e interpretaciones del águila como símbolo teológico, mítico y de poder que impacta en nuestra cultura actual y que pasamos desapercibos su opulento significado.
El águila mítica de la antigüedad
Mesopotamia es considerada una de las primeras civilizaciones que se desarrolló entre los ríos Tigris y Eufrates, dicha ciudad poseía una alta cultura sofisticada que nos legó a través de la escritura, arquitectura y el arte; en particular en la escultura podríamos reconocer un ser cuadrúpedo con garras de león, rostro humano, alas de águila y algunos elementos de toro; estos seres se consideraban protectores en la entrada de los templos y ciudades que cobraban vida y protegían al templo por la noche. Similitud que comparte con las Esfinges, el cual era un ser mítico que se suele ser representado, generalmente, como un león recostado con cabeza humana. Las esfinges fueron ideadas por los antiguos egipcios y forman parte de su compleja mitología. En el amplio panteón greco latino, se sabe que en una ocasión el gran dios Zeus se trasformó en águila para raptar a Ganímedes; sin duda esta ave ha fascinado a la humanidad desde el principio.
El águila bíblica y apocalíptica cristiano
En el antiguo testamento hay la descripción de un ser semejante o parecido a estos seres fantásticos que se han descrito con anterioridad, para ser precisos en Ezequiel 1:4-27 describe al tetramorfos o las cuatro formas vivientes (Ezequiel 1:10), el cual se trata de un ser con cuatro caras: hombre, toro, león y águila. Una visión similar aparece en un pasaje del Apocalipsis de Juan (Apocalipsis 4:1-9) que describe a cuatro ángeles zoomorfos que rodean al todo poderoso. Los tetramorfos y el pantocrátor (todo poderoso) fueron muy populares en el arte medieval.
A partir del siglo VI se ha postulado una vinculación de los tetramorfos con los 4 evangelistas del nuevo testamento: El Hombre: Se identifica con Mateo, el león: Se identifica con Marcos, el toro: Sería Lucas, y el águila: Que representa la elevación espiritual y la divinidad de Cristo, a su ves ha sido asociada a la figura de San Juan, ya que su Evangelio trata de caracterizar lo más elevado y profundo del pensar del Cristo; centrándose en sublimes ideas de múltiples lecturas y para entender las cuales se necesita cierto esfuerzo. Es el evangelio místico. La complejidad de sus ideas (aunque transmitidas mediante un discurso sencillo que permite entender como mínimo la interpretación más superficial de estas).
Retomando el libro del Apocalipsis, en capítulo 12:12 se describe a la mujer vestida de sol con la siguiente relación con el águila:
“Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.”
Al paso de los siglos en el bestiario cristiano, es uno de los símbolos más importantes relacionados con la identidad de Cristo, pero también con la identidad del evangelista San Juan cuya águila se representa pasmada, de sable, nimbada de oro, picada y armada de gules.
El águila símbolo de poder, heráldica de naciones y sociedades secretas
Sin duda el águila bicéfala es un símbolo por excelencia presente en la iconografía y heráldica de varias culturas indoeuropeas; procede del águila bicéfala hitita, llegando a la Edad Media occidental a través de Bizancio. La antigua dinastía bizantina Paleólogo, que reinó en Constantinopla durante los siglos XIII y XV, tenía por lema familiar: «Basileus Basileon, Basileuon Basileuonton» («Rey de reyes, que reina sobre los que reinan») y utilizaba un escudo de armas: lucía un águila bicéfala exployada (es decir, con alas extendidas) en sable (negro heráldico) sobre campo de oro. Se le atribuía un sentido de superioridad y de integración de las dos herencias de Oriente y de Occidente, como sucesores del Imperio romano. También simbolizaba la existencia de dos Romas, la Vieja (la Urbs) y la Nueva, a saber, Constantinopla, que se unirían para siempre.
El águila bicéfala fue heráldica de imperios y reinos muy importantes de antiquísima tradición; sin embargo, es asimismo el emblema del Grado 33º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en la Francmasonería. El simbolismo del águila bicéfala indica que una de sus cabezas mira hacia lo infinito del pasado, y la otra hacia lo infinito del futuro, mostrando con ello que el presente es apenas una fina línea de contacto entre dos eternidades. El águila de dos cabezas simboliza para la orden la sabiduría; una de las cabezas representa al progreso, la otra al orden.
El águila símbolo de la nación mexicana
En este 2025 se conmemorará el 700 aniversario de la ciudad de Mexico Tenochtitlan, que de acuerdo al mito fundacional el dios de la guerra Huitzilopochtli había ordenado a los mexicas establecer su territorio y pueblo en un lugar donde vieran a un águila parada en un nopal devorando una serpiente, aunque muchos investigadores la creen un mito fundador que se creó durante el gobierno de Itzcóatl (1427 a 1440) para afirmar una especie de apoyo divino a su supremacía sobre los demás habitantes del valle de México.
Cabe hacer mención que al estudiar las crónicas de fray Bernardino de Sahagún, Juan de Torquemada, Cristóbal del Castillo, Hernando de Alvarado Tezozómoc, Diego Durán entre otros tenemos descripciones del mito fundacional de México y el águila como símbolo territorial, por ello desde los albores de la ciudad de México como capital del virreinato se empleó como heráldica durante el periodo novohispano.
Durante el siglo XIX la nueva nación mexicana tomó como símbolo patrio el águila, desde el primer imperio mexicano, las primeras republicas, segundo imperio mexicano, republicas federales, etc. Hasta llegar al escudo nacional presentado el 16 de septiembre de 1968, diseño de los arquitectos Pedro Moctezuma Díaz Infante y Francisco Eppens Helguera. El águila se ha identificado como la llamada águila real o también llamada águila caudal. Viven en gran parte de América del Norte, Eurasia y el norte de África. Es una especie en peligro de extinción. Como dato curioso en 1960 tras la recopilación de varias notas del ornitólogo mexicano Rafael Martín del Campo concluyó en poner en duda la identificación del ave del escudo como un águila real, después de años de estudiar representaciones prehispánicas de los llamados escudos prehispánicos identificó el ave como el caracara cheriway o quebrantahuesos mexicano, una especie común en México (por lo que el nombrarla «águila» es incorrecto, puesto que el caracara es un tipo de halcón). De cualquier manera, el águila real se considera como el águila mexicana para fines oficiales.
El águila, símbolo de poder, rico en significado e ícono de identidad mexicana.





